Lactancia Natural PDF Imprimir E-Mail

LA LACTANCIA MATERNA O NATURAL

El recién nacido no nace sabiendo mamar, nace con capacidad para aprender a mamar, y desarrolla esta capacidad cuando se le facilita la experiencia en las primeras 48 horas de vida. El reflejo de succión tiene la máxima respuesta a los veinte-treinta minutos después del parto y este momento debería ser aprovechado.

El éxito de la lactancia depende en parte de una buena predisposición y convencimiento por parte de la madre; un entorno familiar, social y laboral facilitador; la succión del recién nacido que estimula la secreción y la adecuada alimentación de la madre, para poder garantizar el volumen y la calidad de la leche que satisfaga las necesidades del bebé. Durante este periodo se debe favorecer el desarrollo de los sentidos de modo que se puede pasar de succión a cuchara, lo que permitirá paladear mejor, y cambiar la textura, de líquido a triturado, y cuando ya tenga dientes a troceado.

La leche materna debe ser la principal fuente de alimento a esta edad, exclusiva en los primeros meses, ya que la leche de mujer evoluciona y se adapta perfectamente a las necesidades nutricionales y las características digestivas de los lactantes hasta la introducción de la alimentación complementaria. No tiene la misma composición al principio de la lactancia, que una vez que esta ya se ha establecido, y tampoco es igual al principio de cada toma que al final de la misma.

La leche materna pasa por las siguientes etapas:

Calostro: Es la primera segregación, un fluido amarillento y algo cremoso que se produce durante los 3 ó 5 días después del parto. Contiene más proteínas, vitaminas liposolubles y minerales que la leche madura, y es particularmente rico en inmunoglobulinas (inmunoglobulina A o IgA), muy importante para la inmunidad del niño frente a infecciones o contaminaciones en este periodo, donde presenta inmadurez. La fórmula adaptada para lactantes no contiene IgA, por lo que si el bebé no la ha obtenido del calostro materno, se ve favorecido el paso de alergenos (sustancias que provocan reacciones alérgicas) a través del intestino.

Leche de transición: Es más acuosa, de un color blanco azulado y reemplaza al calostro. Contiene mayores niveles de grasa, lactosa, vitaminas hidrosolubles y calorías que el calostro, acercándose en su composición a la leche madura.

La frecuencia y la duración de las tomas

La frecuencia y duración de las tomas de pecho dependen, según los especialistas, de la demanda del bebé. Por ello, es fundamental dejarse asesorar por un equipo de profesionales sanitarios

Durante los primeros días de vida, el bebé suele reclamar alimento entre ocho y diez veces diarias, pero progresivamente se establecerá en un ritmo de seis tomas diarias, separadas normalmente por intervalos de alrededor de 3 horas. La madre ha de procurar que las tomas sean cortas, alrededor de 20 minutos por pecho con el fin de evitar las grietas. No todos los bebés tienen, por descontado, las mismas necesidades y es absurdo imponer a todos el mismo ritmo.

Deberá tener paciencia durante las primeras semanas hasta que se establezca el ritmo de tomas conveniente, y tratará de descansar, ya que la falta de sosiego puede incidir tanto en su estado nervioso como en la producción de leche.

Todo bebé, al tomar el pecho o el biberón, traga una cantidad de aire que le dilata el estómago y suele molestarle. Es por ello que se los incita a eructar una vez terminada la ingestión de leche. También es frecuente que, por distensión del estómago, tengan hipo mientras maman, o una vez terminada su comida. El hipo no debe ser motivo de preocupación porque sólo será pasajero. Transcurridos unos minutos, se le irá con la misma facilidad y rapidez con que le sobrevino.

Ventajas de la lactancia materna

Los conocimientos actuales demuestran que la leche humana incluye al menos un centenar de elementos que no se hallan en las fórmulas que la sustituyen, a pesar de que éstas son correctísimas en cuanto a su composición nutritiva.

• La leche materna es el alimento específico cuya energía y nutrientes se hallan en las proporciones adecuadas adaptándose al crecimiento del lactante. De esta forma establece una adecuada regulación de su apetito.

• La lactancia hace que se reduzcan las hemorragias tras el parto y que el útero de la madre vuelva a su forma y tamaño originales más rápido.

• Dar el pecho ayuda a las madres a recuperar el peso previo al embarazo porque la grasa almacenada en el cuerpo durante la gestación se convierte en energía para producir la leche.

• La leche de mujer está a punto en cualquier lugar, a la temperatura idónea, y al fluir directamente del pezón a la boca del bebé, está exenta de manipulaciones y libre de posibilidad de contaminación por los gérmenes ambientales.

• Se ahorra tiempo y se evita la tarea de comprar leche maternizada y de preparar biberones.

• Es la alimentación más económica.

• Refuerza el vínculo afectivo entre madre e hijo.
 

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