Dietas

HAGA LA DIETA QUE SEA, PERO QUE SEA SANA y que...

1- Cubra las necesidades de nutrientes a nivel celular y no del estómago, ya que independientemente de que nos sintamos saciados al ingerir determinados alimentos, no podemos olvidar que son nuestras células las que deben incorporar los nutrientes que necesitan permanentemente.

2- No provoque cambios de carácter, algo muy frecuente con las dietas incorrectas, ni inducir a estados depresivos, lo que ocurre cuando el sistema nervioso central no recibe los nutrientes para su funcionamiento normal.

3- Se acomode al tipo de vida y trabajo de cada uno, ya que es absurdo pretender comer determinados alimentos en horas o circunstancias en las que no podemos. Y que sea fácil, dejándonos cocinar según nuestro gusto y costumbres.

4- No nos haga pasar hambre, ya que si estamos bien nutridos no debe haber sensación de hambre. Lo contrario es indicativo de unas pautas alimenticias incorrectas. Y que aumente la sensación de vitalidad. ¿No es lógico que si perdemos peso y estamos más sanos nos sintamos mejor?. ¡Pues si!.

5- Se base en alimentos de uso común, lo que nos permitirá mantener los hábitos nutricionales durante mucho tiempo. Las dificultades para conseguir alimentos especiales están directamente relacionadas con la imposibilidad de seguir las pautas marcadas.

6- Considere los gustos personales y sustituya los alimentos que no nos gusten por otros que si y que produzcan el mismo efecto bioquímico a nivel celular, así como la conveniencia de permitirnos ciertos caprichos para comer aquello que queramos de vez en cuando.

7- Si la dieta que realice no cumple los puntos anteriores, por favor tenga cuidado. Puede poner en riesgo su salud.

 



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